martes, 13 de enero de 2015

Diario de clase

Miércoles 03 de Diciembre de 2014

Hoy es turno de aplicar el contenido de Historia e iniciar el proyecto donde vincule las asignaturas de Español, Geografía, Ciencias Naturales y Educación Artística.

Empecé rescatando los conocimientos previos de los alumnos acerca de los textos expositivos, pues la maestra del grupo ya había trabajado esta práctica social del lenguaje con los niños y a pesar de que se supone que los estudiantes ya debían tener claro que es un texto expositivo, sus características y estructura, no era así; cuando pedí que me dijeran qué era un texto expositivo, todos comenzaron a mirarse uno a otro sin dar una sola respuesta.

Continúe preguntando si ellos creían que un texto expositivo era igual a un cuento, una novela, una leyenda y me contestaron que no. Entonces, solicité a los alumnos que sacaran su libro de Español actividades y buscaran la definición de textos expositivos, un alumno la encontró y me dijo –en un texto expositivo se muestran de forma neutra y objetiva determinados hechos o realidades- (esto es lo que decía en el libro), con base en ello les pregunté, -entonces ¿qué es un texto expositivo?- y me repetían lo mismo, después les dije que si sabían qué quería decir de forma objetiva y me contestaron que no.

Con esta situación me di cuenta, que los niños trabajaron con textos expositivos pero no comprendieron qué son, no reconocieron su utilidad, no tienen nociones de dónde se pueden utilizar. Fue entonces, cuando decidí hablarles un poco acerca de ellos, les mencioné que existen diversos tipos de textos y entre ellos el expositivo que es el que informa acerca de algún tema con la finalidad de explicarlo a alguien más y agregué que este texto usa varios recursos como la descripción, narración, argumentación e incluso conversaciones o diálogos.

Asimismo, es un texto que se estructura por: presentación o introducción, desarrollo y conclusión y empezamos a hablar que información debía de ir en cada apartado.

Para continuar, les di tiempo de que leyeran la información que habían investigado de los ecosistemas terrestres y acuáticos del mundo y de la flora y fauna del país; les pedí que seleccionaran lo que les parecía más importante.

El siguiente paso era realizar el primer borrador de su texto expositivo; previo a este paso, les platiqué que producir un texto requiere realizar varios borradores y les di ejemplos: cuando queremos elaborar un dibujo en grande en una cartulina, antes lo diseñamos en una hoja, eso es elaborar un borrador y muchos empezaron a platicarme sus experiencias con los borradores o esquemas.

La realidad es que, durante estas jornadas de prácticas he visualizado que los niños elaboran textos escritos sin borradores, solamente traspasan a hojas blancas o del cuaderno  la información de los libros o la que investigan.

Debido a esta realidad, fue que se presentaron dificultades cuando les mencioné, que tenían que elaborar un texto autentico, lo que significaba que no iban a copiar la información, que plasmarían en la hoja lo que ellos comprendían o lo que les parecía más importante y en el mismo explicarían por qué.

Los discentes no podían escribir una palabra que fuera suya, querían traspasar la información tal cual estaba y aunque les deje claro que ese escrito no sería su versión final, no lograban empezar su primer borrador. Me aclamaban un ejemplo, pero sé que cuando hago eso, ellos tienden a poner lo que les digo, así que en un principio me negué a hacerlo, después cedí, pero les dije que quien lo pusiera tal cual lo expliqué se lo pondría mal.

Constantemente se acercaban a preguntarme si estaban bien y les respondía –es su primer borrador tienen derecho a equivocarse, ustedes identifiquen que les hace falta, yo los revisaré ya que me los entreguen-. El aspecto que se reflejaba en el rostro de los niños mostraba preocupación, estrés y desconfianza, ellos querían tener la aprobación del maestro para avanzar.

Al encontrarnos en esta situación pensé en la lectura Didáctica de la escritura, cuando el maestro dice: “Yo les exprimía el cerebro ordenando esto y lo otro, iniciando y parando una actividad detrás de otra.  Era un grupo de soldados que no se moverían hasta que el sargento lo mandase, No los escuchaba, ni a su trabajo tampoco. En realidad, no tenía ni idea de lo que hacían. Y, lo peor de todo, no se responsabilizaban como deberían. Todo dependía de mi”.

Al igual que él muchos profesores le dan más importancia a la disciplina en el aula o se enfocan en que el alumno realice las actividades como se les indica, logrando con ello que el estudiante sea dependiente y no se responsabilice como debería.

Sin duda, en la realidad existen muchos casos de este tipo y peor aún, los docentes no se dan a la tarea o no se preocupan por cambiar sus prácticas, continúan haciendo lo mismo porque creen que eso les funciona.

Por consiguiente, ya que los alumnos terminaron de elaborar su primer borrador, quise que se relajaran un poco y continuamos leyendo la antepenúltima lectura del libro de texto. Al abordarla pude analizar que muchos niños no tienen fluidez y hacen muchas pausas mientras leen e incluso hay alumnos que deletrean palabras. Aquí se refleja el escaso hábito que tienen de lectura y escritura, por ello pienso que si los niños dedicaran mínimamente 30 minutos dos días a la semana los resultados fueran diferentes y positivos. Coincido con lo que dice la docente encargada del grupo –los niños requieren apoyo de sus padres para mejorar su lectura y escritura, no es suficiente lo que leen y escriben en la escuela, es necesario practicar más en casa-; lamentablemente la mayoría de los padres de familia son personas que trabajan y dedican poco tiempo a sus hijos y por esta razón podemos ver los resultados que se obtienen.

Al culminar la lectura, socializamos su contenido y detecté en pocos alumnos fallas en la comprensión lectora; la mayoría participaba y comentaba pero había otros que no pronunciaban ni una sola palabra. Para terminar y que pudieran salir a recreo, solicité a los estudiantes un dibujo relacionado con la lectura.

El recreo llego a su fin, era tiempo de que trabajara con Historia, inicié cuestionándolos acerca de Benito Juárez, quién era, qué hizo, dónde nació…; pero las aportaciones de los discentes fueron muy pobres así que proseguí leyendo la biografía de éste, al estar leyendo hacia pausas en aspectos que eran importantes para reforzarlos y darme cuenta si estaban atentos a lo que leía. Estaban comentando cuando escuché a un niño que decía –maestra no encuentro la página de donde dice eso-, todos sus compañeros se encargaron de contestarle –la maestra lo está leyendo de su celular-. El niño se sorprendió de que fuese así, porque no es común que un profesor les lea archivos digitales, lo más usual son los libros en físico o lecturas impresas.

Al finalizar la lectura a través del celular, continuamos leyendo el apartado del libro de Historia página 62, para identificar semejanzas y diferencias acerca de la información. Esta actividad me permitió apreciar que la mayoría de los estudiantes tienen la habilidad para discernir los aspectos irrelevantes de los relevantes, pero la dificultad se presentó en el momento de llevar a cabo la última dinámica que consistía en elaborar una historieta.

Claro, antes de iniciarla me di a la tarea de rescatar los conocimientos previos de los discentes acerca de la historieta, inicié preguntando: ¿alguien ha hecho una historieta? y las respuestas de la mayoría fue –no-; ¿han visto alguna historieta, en libros, periódicos e internet? en esta interrogante ya hubo más participaciones, los infantes me dieron ejemplos que han visualizado en diversas fuentes, la más usual fue de la red social Facebook.

Este cuestionamiento, me dio paso para rescatar algunos elementos que conforman la historieta, como son: personajes, viñetas, escenas, narrador, lugar, suceso…; dejando claro éstos, indiqué al grupo que deberían elaborar una, pero representando los acontecimientos de la información de Benito Juárez y los liberales.

El tiempo se agotó y era turno de la clase de Educación Física, motivo por el cual tuve que suspender la actividad y asignárselas de tarea.

Como ya había acordado jugar con ellos, salimos juntos a la cancha deportiva; iba dispuesta a aplicar las actividades de la secuencia didáctica de educación física, pero tuve que realizar un cambio pues los niños me propusieron jugar futbeis, admito que nunca lo había jugado y se los comenté,  éstos me dijeron que me enseñaban, así que accedí, pues nos serviría para convivir como grupo y ellos se darían cuenta que no siempre la maestra es la que enseña y que ellos también pueden hacerlo.

Iniciaron explicándome en qué consistía y cómo se jugaba este deporte, después me dieron ejemplos de cómo hacerlo y a pesar de que no sabía jugar, tuve la disposición de hacerlo, porque siempre es bueno aprender algo nuevo y este día aprendería algo de los alumnos, ellos serían mis maestros.

Los niños siempre me estaban motivando, estaban animados y contentos porque estaba jugando con ellos, hacia algo mal y me decían –no importa maestra, lo está haciendo bien-, todo el tiempo estuvieron pendientes para no pegarme con la pelota y cuando era mi turno, uno se colocaba por un lado de mí y me iba indicando lo que debía hacer.

Simplemente no existen palabras para describir lo que sentí en esos momentos cuando mis alumnos me estaban enseñando a jugar futbeis, lograron que me sintiera niña de nuevo, me contagiaron con su inocencia, buen espíritu y niñez. Cuando lograba avanzar a una base sentía emoción, alegría y creo que no fui mala alumna.

Ah y por supuesto el equipo del que forme parte ganó, pero fue porque el grupo tuvo buena participación y convivencia, a pesar de que los niños me decían –maestra, sin usted no hubiéramos ganado- sé que no es cierto en su totalidad, aunque el mérito fue de todos, ya que éramos un equipo y debíamos ayudarnos.

Esta actividad no estaba planeada, pero resultó mejor que las actividades que tenía diseñadas, hoy aprendimos a trabajar colaborativamente y en competencia, hoy aprendí de ellos y recupere una parte que había perdido de mi infancia.


¡Hoy tuve un excelente cierre de jornada laboral!


Diario de clase


Jueves 04 de Diciembre de 2014

Este día, los niños me alegraron, recordándome la victoria en futbeis y me decían –maestra cuándo jugaremos de nuevo- les contesté –cuando nos toque educación física-.

Para dar inicio a la labor docente, pregunté por la tarea y al observar los rostros de los alumnos, pude deducir que éstos no la habían terminado e incluso algunos solamente tenían un dibujo hecho, por tal motivo, les di tiempo para que empezaran y la terminaran e incluso les di la opción de hacerla en binas y, en caso de que existieran dudas e inquietudes se acercaran y me las externaran.
Esta actividad consumió aproximadamente dos horas, pues los alumnos, estaban conflictuados acerca de la información que pondrían en las viñetas; en realidad, todo indicaba que no comprendieron cómo se elabora una historieta.

Al terminar, la mayoría de los estudiantes me entregaron historietas muy cortas y los textos incoherentes, pero hubo otras en donde anexaron sucesos imaginarios combinados con reales.
Aquí, se refleja de nuevo, como los alumnos se sienten incapaces de producir textos escritos, siempre están esperando que el profesor les diga paso a paso qué hacer y cómo hacerlo e incluso qué escribir o solamente copian la información y la trasladan al papel en blanco, pero como dice Cassany “El proceso de la escritura es difícil de accionar, como todas las maquinas”. En esta aula, es necesario accionar esas máquinas, para que los estudiantes puedan vencer el miedo a la página en blanco.

Eran las 10 de las mañana, cuando el profesor de inglés entró a dar su clase y como es costumbre dio los buenos días y saludó a los discentes en inglés y éstos respondieron de igual forma. Enseguida, preguntó por la fecha y el clima y la escribieron en el pizarrón. La actividad del día consistía en conocer las celebraciones del mes y los diversos programas de televisión que existen.

Cuando el teacher inició su actividad, me dirigí a sentarme a un lugar que estaba desocupado atrás, para observar a los discentes que se mostraban activos participando. Sin esperarlo, el profesor de nuevo me incluyó en su dinámica y, al igual que los niños también me hacía preguntas y me tomaba en cuenta; para los infantes esto era algo distinto pues en esos momentos su maestra se convertía en una alumna como ellos y al realizar anotaciones algunos jugaban conmigo haber quien finalizaba primero.

Regresando de recreo, decidí retomar los contenidos del proyecto y hablar más acerca de los diversos ecosistemas y de la flora y fauna; debido a que el miércoles socializamos de manera más general y con base en la información que los discentes investigaron. En esta ocasión decidí que consultarán el libro de texto para que analizaran las diferencias y similitudes, además esto sería útil para que confrontaran  dichas fuentes y pudieran complementar la información.

Primero, les di tiempo para que leyeran en silencio, después se las leí en voz alta y por último solicité que me externan las semejanzas, discrepancias y características que detectaron de los ecosistemas terrestres y acuáticos del país, al mismo tiempo ubicamos a los ecosistemas, flora y fauna que forman parte de nuestro municipio.

La finalidad de esta confrontación de información es que los alumnos puedan enriquecer su segundo borrador.

Por último, antes de terminar mi jornada laboral les pedí que se reunieran en binas porque elaborarían una maqueta de forma creativa, en la cual darían a conocer un ecosistema terrestre o acuático con su respectiva flora y fauna, esta sería la tarea.


Diarios de clase


Viernes 10 de Octubre de 2014

Último día de mi primer semana de prácticas y pienso que aún hay mucho que trabajar en este salón de clases; voy dispuesta a seguir dando lo mejor de mí, a motivar, interesar e impulsar a los alumnos para seguir creciendo y aprendiendo juntos.

Mientras esperaba el toque de entrada y veía llegar a los niños, se acercó Elías conmigo, me dijo “maestra si traje el material” y me lo mostró, me dio tanto gusto que no pude evitarlo y lo abracé, dándole las gracias y diciéndole “yo sabía que no me fallarías”. Con esta acción bastó para darme cuenta que iba por buen camino y que si seguíamos así, él demostraría que podía hacerlo.

Antes de dar inicio a los contenidos que vinculé de matemáticas e historia, pregunté quienes habían llevado el material y la mayoría cumplió con lo requerido, la profesora del grupo al darse cuenta que Elías había cumplido, se sorprendió e incluso dijo -milagro que éste trajo el material, nunca trae nada-, por eso insisto en que sus comentarios no ayudan, por lo que decidí hacer como que no escuche nada y solo le dije a Elías con una gran sonrisa -muy bien-.

Enseguida, inicié mi secuencia didáctica y todos estaban  participando e incluso él; para mí el escucharlo era un premio muy grande, sentía que estaba cumpliendo mi propósito de guiarlo hacia el aprendizaje, los comentarios que aportaban eran muy buenos y coherentes.

Después, solicité que elaboraran una línea del tiempo de su vida, desde la etapa que se acordaran hasta la actual. Mientras ellos trabajaban, estuve revisando los avances, aclarando dudas e inquietudes y me di cuenta que todos trabajaron a pesar de que se quejaban de que no sabían dibujar, por ello, siempre me ha gustado valorar los esfuerzos que hacen los estudiantes para cumplir con las actividades. Posteriormente socializamos las líneas del tiempo, verificamos que cumplieran con las características solicitadas y corregimos errores.

Para continuar con las actividades, les repartí a algunos alumnos unas tarjetas con fechas o sucesos y les expliqué en qué consistía el trabajo; les narré una historia e íbamos haciendo pausas para comentar y platicar acerca de ella, con la finalidad de que se fuera comprendiendo su contenido. Al terminar el relato los estudiantes debían acomodar los acontecimientos conforme ocurrieron en una línea del tiempo, pensé que se darían dudas pero no fue así, entre todo el grupo se ayudaron y sacaron adelante la actividad.

A pesar que la línea del tiempo del contenido de historia fue un éxito, cuando nos dirigimos a contestar la actividad que venía en el libro de desafíos, todo cambió, pues empezaron a desprenderse muchas dudas. Los niños no sabían qué hacer, les expliqué varias veces y aún permanecían las inquietudes, hasta que me di cuenta  que el problema se originaba porque no sabían convertir siglos a años o viceversa, así que me regresé a los temas anteriores para retomarlos, estuve cuestionando a los niños acerca de las equivalencias de los siglos, las décadas y los lustros;  como ejemplo tomé la actividad del reloj, donde convertían horas a minutos y segundos, les pregunté qué operaciones básicas realizaban para contestar estos ejercicios y estuve relacionándolos con los siglos hasta que me dieron las respuestas correctas y lograron entender la dinámica.

Debo reconocer que al principio me sentí mal porque pensé que estaba fallando en la explicación, que no me estaba comunicando correctamente con ellos, que no estaba cumpliendo con lo que dice Joan Dean acerca de que  “la tarea del maestro es conseguir que el mensaje llegue lo más claramente posible”; esto cambio, cuando pregunté qué era lo que no entendían y pude darme cuenta que el problema radicaba en que los niños si sabían que hacer pero no sabían cómo hacerlo, entonces tuvimos que aclarar esas dudas para poder continuar y culminar la actividad.

Asimismo, el día de hoy continuamos con el proyecto de español, cada estudiante elaboró un anuncio  de un producto de su comunidad en un pedazo de cartulina, lo presentó frente al grupo y coevaluamos el trabajo hecho por cada uno, mencionando que hacía falta agregar o quitar; reconozco que este grupo participa de manera activa y brindan propuestas que sirven para mejorar los trabajos. Para finalizar pedí a los alumnos que se autoevaluaran considerando las características que se indicaban en el libro de texto y  si detectaban que les hacía falta algo que lo agregaran, pues éste solo era el primer borrador de su anuncio.

Ya que como dice Daniel Cassany el proceso de producción de textos escritos tiene que atravesar por diversas fases como son: planificación, textualización y evaluación. Así que nosotros dimos sólo el primer paso.

Para finalizar la labor docente, les apunte la tarea en el pizarrón y les expliqué en qué consistía;  Elías fue el primero en apuntarla, se acercó y me dijo -ya la anoté maestra, no se preocupe si la voy a traer-. Sin duda alguna, me sorprende cada vez más con su actitud tan positiva y me siento realizada cuando me dice eso,  porque  juntos le estamos demostrando a los demás que están equivocados respecto a lo que piensan de él.















jueves, 8 de enero de 2015

2015: ni perdón ni olvido


Sin duda alguna, el año 2014 quedará grabado en la historia del país, dado que en este año ocurrió una tragedia humanitaria que dejo sin vida a muchos estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, por ello se puede decir que el país se ha convertido en una fosa clandestina.

De acuerdo con la opinión de Alejandro Encinas, tres palabras pueden resumir la tragedia que México ha sufrido este año (2014): impunidad, corrupción y violencia.

Al decir impunidad se refiere a diversos acontecimientos como son: impunidad de un gobierno que se niega a reconocer que el Estado mexicano enfrenta una profunda crisis que ha conllevado a la tragedia humanitaria; impunidad en el no esclarecimiento de los hechos y el castigo a sus autores materiales e intelectuales, así como a las autoridades de los tres órdenes de gobierno y dirigentes de los partidos políticos que permitieron la operación de grupos delictivos en esta región del país, así como su postulación como candidatos a distintos cargos de elección popular; impunidad ante la ausencia de acciones penales en contra de los gobernadores, munícipes, representantes populares y funcionarios a quienes se han acreditado actos de corrupción, malversación de fondos públicos, abuso de autoridad, violación a los derechos humanos o colusión con la delincuencia organizada.

Hablamos de violencia, porque durante los primeros 23 meses del gobierno de Enrique Peña Nieto se han registrado más de 41 mil homicidios en todo el país, destacando los estados de México, Guerrero, Chihuahua y Michoacán.

Muchos de nosotros somos testigos de estas impunidades, corrupciones y violencias, cada día al despertar encontramos algo nuevo en la televisión, periódico o redes sociales, tal vez un nuevo crimen que se cometió, narcos que son buscados o que son atrapados y se les festeja al gobierno por la captura, pero realmente todos los hechos que ocurren están aliados con la narcopolítica, un claro ejemplo de ello es el caso de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, quienes se dirigían a protestar y brindar su punto de vista ante una inconformidad y ¿qué paso con ellos?  Un político dio órdenes para que no interrumpieran sus planes, alejándolos del camino y hasta ahora no aparecen ni los cuerpos de los jóvenes. Una enorme angustia, desesperación e impotencia es la que viven los padres y familiares de los normalistas quienes aseguran que se ha cometido un gran crimen, porque a pesar de que han estado desesperados buscándolos, esperando alguna noticia, no encuentran respuestas ante tantas interrogantes.
 
En definitiva, como dice Encinas: la sociedad mexicana está indignada, harta de la violencia y de corrupción de las instituciones, de los partidos y de los políticos, de sus privilegios y abusos.  Es por ello que buscamos políticos que asuman la responsabilidad de hacer un cambio, un buen uso de su mandato, ser justos. Si fuera así, los políticos que conformarán el gobierno serían capaces de gobernar, con toda seguridad y no se seguirán cometiendo más barbaries, injusticias, violencias, impunidades y corrupciones. Esperamos que este 2015, los crímenes cometidos en Guerrero y en otras entidades no queden impunes. Que no exista ni perdón ni olvido.




Texto argumentativo apoyado en la información proporcionada al periódico El debate por Alejandro Encinas.

martes, 16 de diciembre de 2014

Mi niño especial

Elías, es estudiante, cursa la primaria en la escuela federal Emilia Amador de Robertson, tiene 12 años y vive en el municipio de Mazatlán; Sinaloa.

Él atrajo mi atención porque a diferencia de sus compañeros, se sienta solo en su pupitre, carece de atención por parte del docente y cuando se menciona algún aspecto sobre él es negativo.

Físicamente es un niño de piel clara; nariz grande y gruesa; ojos café oscuro, medianos, semi rasgados y expresivos; ceja separadas, semi arqueadas, largas y semi pobladas; orejas y boca chica; dientes parejos y un poco amarillentos; cabello castaño oscuro y lacio como un puerco espín; frente amplia; cara gordita, semi larga, con algunas marcas de acné;  cachetón; mentón partido; es de complexión gruesa, alto con extremidades largas y acorde a su complexión.

Su carácter aparenta ser rebelde, pero en realidad es tímido, pues siempre está sentado en su butaca, con una mirada perdida, triste y la mayoría de las veces fija hacia el techo. Los maestros lo describen como un alumno irresponsable, indisciplinado, desordenado y travieso. Pero, no se han dado a la tarea de conocer el lado positivo de él, realmente no han descubierto su personalidad; en cambio yo en las pocas semanas que estuve a su lado logré obtener su confianza, a base de esfuerzo, dedicación, cariño, afecto y motivación. Elías es agradable; simpático; alegre y divertido; bondadoso; claro, un poco travieso, vago y flojito, pero es adorable.


Como todo escolar de primaria, porta uniforme: camisa blanca de cuello, que por cierto le queda corta en relación a su estatura, pantalón azul marino ajustado al cuerpo y tenis blancos. El estado de salud que presenta es sano y su aspecto se visualiza descuidado, pues su uniforme siempre esta arrugado y se observa sucio.

En sus ratos libres, se dedica al deporte, le fascina jugar futbol y platicar con sus amigos. Su familia nunca está en casa, por lo que se la pasa en la calle con los chicos de su colonia. A pesar de ello, muchas personas piensan que Elías no tiene aspiraciones a futuro pero están equivocados porque él quiere continuar sus estudios y si se lo propone lo puede lograr.






Texto Descriptivo

jueves, 11 de diciembre de 2014

Un día para recordar

Historieta en equipo
Da click en el enlace para que puedas observar la historieta que hemos creado, relacionada con el valor de la Igualdad.





http://www.pixton.com/mx/comic/tnwfgksj







Un dia para recordar


Texto Narrativo











lunes, 1 de diciembre de 2014



Un deseo por realizar

Elías es un niño de piel clara, ojos grandes y expresivos, cabello castaño oscuro y lacio, en su cara tiene acné, es de complexión gruesa y alto. Es un alumno que tiene 12 años de edad, por lo que debería estar cursando la secundaria, pero no es así, ya que repitió su primer grado y ahora esta recursando su quinto grado, en la escuela primaria federal “Emilia Amador de Robertson”. Según comentarios de su maestro anterior y de la profesora, -Está recursando porque no trabaja y es “burro”, no pone atención, sus capacidades mentales no le dan para más-. Sin embargo, mientras me dispuse a observarlo en clases, noté que es muy serio y participativo, pero desgraciadamente sus participaciones no son valoradas o tomadas en cuenta, simplemente las ignoran.

En esos momentos, al observarlo, sentado en su silla, con la vista pérdida, dirigida hacia el techo del salón, al percibir esa mirada que reflejaba tanta tristeza, me puse a pensar, ¿cómo es posible que sus aportaciones o comentarios no merezcan la atención mínimamente para ser corregidos?, fue justo aquí cuando decidí acercarme a él para informarme más sobre lo que estaba sucediendo, quería dar respuesta a los comentarios negativos que se hacían, quería demostrar que los maestros también pueden equivocarse al juzgar, es decir, quería contestarme si realmente no trabajaba porque no quería o porque no podía.

Un día en recreo, mientras todos los niños jugaban futbol, lotería, elástico, etc.  le pedí que me dedicara un poco de su tiempo, que se quedara conmigo en el salón, porque quería platicar con él y aceptó, así que traté de que fuera una conversación normal, cotidiana, que no se diera cuenta que mediante esa plática estaría buscando o rescatando posibles respuestas para mis interrogantes; entonces, estábamos allí, sentados, charlando como buenos amigos y, durante el diálogo surgió la pregunta acerca de ¿por qué no trabajaba?, su respuesta fue que la maestra no confiaba en él, ni él en ella. Inmediatamente me di cuenta que aquí estaba una de mis respuestas, sí podía y quería trabajar, pero el problema radicaba en que los maestros no confiaban en él y en sus capacidades, por esa razón no avanzaba, no se sentía cómodo con sus maestros o mejor dicho no sentía la aceptación de éstos, más bien, sentía cierto rechazo de su parte.

Ahora mi nueva pregunta es ¿por qué existen maestros incapaces de confiar en sus alumnos?, pierden tanto tiempo juzgándolos, hablando mal de ellos, desconfiando de sus capacidades; que no dedican un poco de su tiempo para conocerlos realmente, para ayudarlos, motivarlos e interesarlos.

Por otro lado, al descubrir lo que Elías necesitaba, decidí dar el primer paso y, ¿cuál fue? pues darle lo que los otros maestros no podían, “confianza”, le hice saber que confiaba en él, que me interesaba que aprendiera; para ello, dediqué tiempo a escuchar y valorar sus participaciones, lo estuve motivando e impulsando constantemente para que trabajara; hasta que al fin, llegó mi premio y recompensa, el niño estuvo cumpliendo con los trabajos, llevaba el material a clases, era de los primeros en terminar sus anotaciones y lo mejor está en que ya no necesitaba estarle diciendo las cosas, las hacía por sí mismo, pero siempre demostrándome que podía hacerlo y que no me estaba defraudando.

Desde el momento en que me demostró que sí trabajaba, fue cuando dio inicio mi deseo de querer lograr que sobresalga, que esos comentarios negativos trasciendan a ser positivos y más que demostrarme a mí que sí puede, se lo demostrará a sí mismo, a los maestros, a sus compañeros, a sus padres y a la sociedad; claro, soy consciente que aún falta más por trabajar pero ya estamos en el camino y solamente nos queda avanzar, hasta lograr que sea reconocido por ser un gran estudiante.

A pesar de ello, sé que no le he dado ni la mínima parte de todo lo que necesita, aun así, existe un buen comienzo, ya empecé por brindarle mi confianza, motivarlo, apoyarlo y ayudarlo.

Además, juntos podemos lograr una gran transformación, un cambio que dé un giro de 360 grados; él tiene potencial, yo lo he descubierto, sólo hace falta seguir impulsándolo, para que pueda lograr más de lo que imagina, porque puede exceder las expectativas de cualquier persona y eso es lo que demostraremos.